Cautiva de ti.
septiembre 20, 2019Volver, poco a poco, a los temblores. A aquella sensación de necesidad... Deseo. Ese fantasma que pasea por tu cabeza a todas horas, haciéndote quererlo aún más.
Quedan minutos, quizás, para volver a verle. El nerviosismo se apodera de tu voz y te hace castañear los dientes; una especie de frío cálido.
Miro abajo hacia mi libro e intento seguir leyendo, no puedo, la ansiedad inminente perdió mi concentración.
Borrón y cuenta nueva, es lo que suelen decir. El problema es que mi libreta no puede estar vacía.
Ya está, solo quedan segundos. Todo a tu alrededor pierde sentido, quizás lo suficiente para poder centrarte en lo verdaderamente importante de aquel momento.
¿Estará pensando en lo mismo que yo?
Cierro mi libro.
Tu cuerpo se paraliza y tu mirada se dirige hacia él, sólo a él. Él también te mira.
¿Ahora que hago? ¿Sonrío...? ¿Saludo...? ¿Qué?
El momento pasa. Lo ves acercándose, está aquí. Mueve su cabeza, se toca su cabello. Y tú sigues sintiendo ese cosquilleo en el estómago...
Restos de algo que no puedes definir.
Oh, todavía no sé ni lo que pienso.
— Valery.
Nudo en la garganta, resequedad, taquicardia. Te levantas torpemente.
— Hey.
20 de Septiembre, 2019.
I’ n opia
0 comentarios
Huellitas.