CONÓCEME

mayo 15, 2019

Pues yo soy como un tobogán de emociones, de malos y buenos ratos. De intensificar todo, de apropiármelo, amo las mandarinas como amo el té, el café, las series, las películas y las caminatas con música de fondo que logran que todo lo que vea brille en mis pupilas. 

Soy drama, buenas y recurrentemente malas decisiones también, a veces genero arte, o lo que el arte es para mi. Escribo con mi corazón en la garganta, muchas veces con taquicardia y lágrimas. A veces tomo el teclado de nuevo, me aprendo una canción, solo para relajarme, solo para sentirme un poco mejor, escribo canciones y a veces poemas, algunas veces con métrica algunas veces sin ella.

Me cuesta hablar con las personas y veo al piso cuando alguien me dirige la palabra, me siento en rincones y me pone nerviosa cuando me miran a mi pero intento ser una gran amiga cuando ya me consideras una, escribiendo a pergaminos para darte el mejor consejo en un empaque de la mejor versión mía.

Bajo, subo, me tiro y me levanto de malas sensaciones. 
Me alimento hasta de mi propia ansiedad, que intensifica hasta lo mas minúsculo en mi camino.

Me gusta el teatro, aunque voy menos de lo que me gustaría y cuando escucho los tres llamados me invade una ola de emoción, de enternecimiento al son de las luces apagarse y de los actores recorriendo el escenario. Arrastrándote con ellos al lugar en el que ellos quieren que estés. Obtengo misma aventura en conciertos, mis favoritos son los festivales, sentir la vibra de todas las personas brincar y escuchar el coro de cientos de personas cantar la misma canción al mismo tiempo. Me gusta estar estar en medio de muchas personas que se encuentran en mi misma sintonía.

Amo el olor a cine, a asientos y palomitas, aunque un poco menos de lo que amo el violín y al propietario del instrumento moverse mientras siente la música atravesándole el cuerpo entero. Amo la música clásica, amo la aflicción, la dicha, la fortuna y la satisfacción que me provoca cada Op compuesta por los rusos y japoneses que acogieron todos mis días de este año qué pasó. Amo el jazz también, aunque lo escucho con menos frecuencia, la música viejita, de los 80s y a veces de los 60s, esa última que me genera ganas de pararme a realizar el bailongo. Aunque debo admitir que no sé bailar tampoco, que no disfruto tanto la música de las fiestas o de los bares, pero ¿por qué no? En mi vida esa pregunta es una constante.

Amo el arte, amo descubrir pintores nuevos, amo intentar descifrar lo que ellos intentaron plasmar, solo para después darme cuenta que lo único que siempre obtendré al final solo sera mi perspectiva y lo que sentí. Los amo, tanto como amo la pintura, tanto como amo el cine, el teatro o la música, amo las personas que transmiten sus emociones a través de imágenes impresas en fotografía. Lo hago porque me gusta hacerlo también, porque me gusta capturar momentos para regresar a ellos, tanto como me gusta leerme a mi misma en momentos de tristeza abismal para escuchar mis propios consejos como si fuesen ajenos. 

Amo la literatura, acabe el año (2019) entre letras de Alejandro Carrillo y música de The Doors, Queen, Led Zepeling, Bob Dylan y The Hives. Cambio los géneros musicales que escucho con el tiempo, soy ferviente servidora de la música que me acompaña por etapas. Amo ver a las personas bailar porque aunque yo no lo haga, puedo sentir las mil y un emociones que ellos destilan al hacerlo.

Estudio Química (QFB), jamás en mi vida me había arrepentido tanto de una decisión como de esa, sin embargo la estudio en la UNAM, en CU, y muchas veces mientras recorro sus caminos repletos de vegetación siento que mi sufrimiento vale la pena. Hoy por hoy, me duele demasiado recorrer los pasillos, pero de alguna forma también lo siento como un modo de descubrimiento personal, un poco doloroso, pero aún así lo recorro. 

Supongo que de eso se trata la vida, de dolor, sufrimiento, pero belleza y felicidad también. En este probablemente esté estudiando algo que no me gusta, pero también estoy luchando para encontrar lo que sí y abrirme paso para poder hacerlo.

Y solo como conclusión, me gusta escribir. Escribo sobre todo, lo que siento, vivo, veo y hasta lo que no también, me gusta hacer sentir a los demás bien a través de ellas. Quiero hacer de las personas que amo mis musas. Al final todos los que se cruzan en mi camino terminan siendo inspiración. Inspiración que me motiva, que me permite encontrarle sentido a toda esta travesía. 

Y al escribir, muchas muchas veces me dan ganas de que alguien me acompañe. Aunque sea tan mala comunicándome y tenga ansiedad social, tú.. ¿gustas? ¿Acompañarme? Seguro que nos haríamos más liviano el recorrido.


Skylar.
VAN,
Inopia.

Puedes dejar tu huellita en forma de Opinión.. o de saludo.

0 comentarios

Huellitas.

<- CÁPSULAS DEL TIEMPO ->

<- CÁPSULAS DEL TIEMPO ->
Tomo fotos de cosas que me hacen sentir algo, que despiertan en mi el impuso de capturar en una imagen memorias a través del tiempo.

@TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

Todo lo que leas o veas en este blog e inclusive en las redes sociales adjuntas son propiedad intelectual de y esta registrado como tal, cualquier tipo de plagio podría ser penalizado. Las fotografías, frases o escritos que no sean de mi propiedad indicaran el nombre del autor orinal y si es posible el link donde lo encontré.