Hay días buenos y días malos.
junio 29, 2017En los buenos, en los buenos es más sencillo todo, al menos un poco, puedes caminar sin el peso del dolor ni el de tus pensamientos haciendo eco en tu cabeza. Puedes ser un poco libre, puedes disfrutar un poco de algo, tal vez la comida, o tal vez solo la tranquilidad.
Pero en los malos, todo lo que tu estómago retiene solo lo hace por unos minutos, si tienes suerte, tal vez horas, aunque realmente no interesa, de cualquier forma sale y no siempre por donde entro, oh, y la náusea que lo acompaña no se detiene, no se detiene prácticamente nunca.
Los días malos hacen que los buenos valgan la pena y los buenos hacen que los malos sean demasiados y que los buenos no sean suficientes.
Pero hay días buenos, hay días buenos en los que el sol es brillante, y dan ganas de platicar con los demás y aveces hay días malos en el que el sol es demasiado brillante y la voz de otras personas es demasiado ruidosa.
Podría seguir y nunca acabar, entre olores, colores y sensaciones la diferencia entre ambas.
Hay días buenos, hay días malos.
Lo importante aquí es que una sonrisa tuya pueda hacer de los malos, uno bueno solo por la sensación que atraviesa mi espina dorsal.
Si, hay días malos, la mayoría son malos cuando tienes una enfermedad, pero la mayoría puede ser mucho mejor de lo que parece si estás con la persona indicada para atravesarlos.
Oye, te amo.
Te daré besitos en tu espalda la próxima vez que te quedes dormido después de haber hecho el amor. Te daré besitos entre lágrimas porque estoy teniendo un día bueno, que de bueno pasa a ser perfecto simplemente porque te tengo en mi cama y tu colonia invade mi nariz que en ese momento se rehusa a tener nauseas por nada. Y me sentiré afortunada, afortunada del calor que tu cuerpo desprende y de tu respiración pesada que rozandome eriza toda mi piel.
Solo quería escribir un poquito de lo que causas en mí. De lo que una sonrisa o una mirada intensa con esos ojitos provoca un terremoto en mi interior y un torrente de emociones desembocarse en besos desesperados urgidos de piel y saliva de amor.
Amor. Que poco sabemos de esa palabra.
Que poco sé, que poco me he permitido saber.
Realmente no tengo idea de lo que significa ni de lo que estoy hablando. No tengo idea, amor.
Pero no puedo dejar de decirte así en mi cabeza mientras te observo dormir en el sillón junto a la cama, con tu camisa toda arrugada y el primer botón desabrochado que me da esas enormes ansias de abrochar. No puedo evitar nombrarte así mientras escribo esto.
Hay días buenos y hay días malos, cariño.
El día de hoy, tuve uno que a cualquiera a quien se lo describiese se encontraría cerrando sus ojos con esa expresión de ardor, culpa, mezcla de lastima, dolor y entendimiento. Pero no diría que fue uno malo, porque aunque sé que tuve un día pesado y tu también, siento que tuve el mejor día del mundo solo porque estoy a tu lado, porque puedo pararme y con mis pies desnudos correr al sillón y brincar sobre ti mientras exaltado, (seguramente con una expresión de dolor) te quejes y me envuelvas en tus brazos como ya estás acostumbrado a reaccionar. Tus ojos apenas abiertos y tus labios ya en mi rostro buscando tiernamente los míos.
Dios mío.
Me gustaría escribir más lo feliz que me siento.. Pero necesito hacer de estos pensamientos una realidad.
Te mostraré este escrito cuando ya estés desnudo en mi cama en la mañana, te lo leeré en tus brazos calientes mientras te hago piojito y te beso tu pecho.
Tal vez esto suene incongruente para quien lo lea, pero no para ti que lo estás escuchando con mi voz..
Hola.
Hola.
Hola amor. Buenos días, y muchas gracias.. Sé que no importa esta pregunta porque igual no seré yo quien nos haga de desayunar, pero.. ¿se te antoja algo para preparártelo? Tal vez algún día, tal vez no.. no voy a precipitarme, no quiero precipitarme, pero tal vez, tal vez si, tal vez no está pregunta la escuches cuando no estemos custodiados por mis padres o cuando pueda retener un verdadero desayuno en mi interior.
No sé si es una proposición.. Intento decirte algo que me cuesta trabajo sacar de mi boca con palabras y voz.. no sé si lo entiendas, seguro me esconderé en tu pecho mientras te leo esto.
Seguro tal vez no llegue a leerlo, pero es bonito todo mientras estoy escribiendo esto, es bonito todo al momento de imaginar lo que ya he vivido y viviré en unos segundos más.
Amurshebúa.
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Huellitas.