2.Octubre.2014 / 11:52 pm. / Tan lejos del recuerdo.
junio 24, 2015
Estimado:
Sé que alguna vez quisiste hacerme entender que las palabras son elementos vacios que solos unos pocos somos capaces de dotar de verdadero valor. Nunca entendí la poca importancia que tú les dabas, yo que he volcado mi existencia en darles vida, llevándolas más allá de la simple faceta que pueden llegar a representar. Tal vez sólo por eso ya estábamos predestinados al desastre. Sin embargo, siempre me han gustado los riesgos y para mí fuiste alguien a quien descubrir, mi pequeño tesoro. Me insistías en que me olvidara de cavar sobre ti, pues lo único que podría encontrar era una inexactitud de sentimientos, a los que nunca quisiste poner etiquetas. Pero, más bien, era un baúl de dolorosos recuerdos que preferiste enterrar sin darles una buena sepultura. Te lanzaba mis preguntas de análisis, para sólo llegar a conocer la punta de tu iceberg, sin embargo, tú las apartabas como un espléndido jugador.
Hubiera conquistado el cielo, sólo por conocer un pedazo de lo que se esconde en ti. No fue posible. ¿No fue posible? Ello me hace pensar que no era yo la persona elegida para descubrirte, para curarte las heridas. ¿O lo soy? Y ahora eres un pequeño animal herido que se esconde en la oscuridad, buscando refugio en brazos efímeros y caricias con fecha de caducidad. Perdido. Al borde de un precipicio que no te quiere alejar. Como una cascada que pasa sobre ti cuando lo único que te sostiene es tú mano sobre una roca.
Sólo hubiera pedido, que alguna vez, te hubieras refugiado en mí.
Hasta siempre.
¿Hasta siempre?
O dime tú, de que manera puedo despedirme. Dime, y no me quedare a ver como te hundes o por el contrario, te acompañare y te dejare ir. Dime y lo soportare, de alguna manera que no averiguo todavía. Pero sobre todo esto, por favor, te ruego que me digas que no tengo que hacerlo. Te suplico que me lo digas, y te juro que tomaré de tu mano y te impulsare hacia arriba impidiendo que la corriente te arrastre. Dime, y yo te acompañare ahí en el fondo de la fosa, esperando que tomes mi mano y salgamos a tomar aire. Dimelo y juro que haré cualquier cosa que anheles que haga.
Dime o no me digas nada. Sálvate, o hazme callar.
Pero no vivas por vivir, no hagas que la vida siga cuando sólo pasan los días. Date una oportunidad, date un carácter, por que no sirve, no sirve si sólo yo te lo doy. No sirve si no te basta mi amor, no sirve si no te amas a ti mismo. No sirve si no puedes huricanizarte de tal manera en la que vas contra las cosas malas y no contra las buenas. Como antes habías dicho, como habías asegurado que sería...
Estimado, te amo.
Pero no me hagas sufrir así.
0 comentarios
Huellitas.